Las redes sociales se han apropiado de la comunicación colocando al consumidor en el centro. Ahora el ciudadano, el usuario, el comprador es el rey. Él elige, él decide, él comenta, él comparte y por lo tanto, influye en su familia, en sus amigos, en sus compañeros de trabajo, en sus conocidos y más allá, en las redes sociales. El social media lo está cambiando todo y es hora de subirse al carro o quedarse atrás.
La tecnología está transformando nuestra forma de relacionarnos, comunicarnos y ver el mundo, razón por la cual es uno de los ejes que define las tendencias en cuanto a consumidores. Pero, ¿cuál es la diferencia entre novedad, tendencia y moda? Muchos usamos estos conceptos sin pararnos a reflexionar que los diferencia. Pues bien, la novedad es lo primero, es lo que se sale de la norma y nos llama la atención. La tendencia es la “antesala de la moda”, es la novedad asumida por la masa crítica de consumidores. Y la moda la hacemos todos, porque moda es aquello que se extiende y se normaliza, dejando de ser por lo tanto novedoso y excepcional.
Vivimos inmersos en una intoxicación informativa que nos golpea con mensajes negativos constantemente, ahí está la prima de riesgo, la crisis coyuntural, la falta de credibilidad de los mercados, la tensión en la oficina por los retrasos en los cobros y en los pagos, y para contrarrestar todo esto el consumidor medio busca productos que le hagan sentir bien, que refuercen su ego, su autoestima, que le hagan sentir único. Y ahí está la clave. Los consumidores ya no queremos comprar cosas, queremos emociones, queremos experiencias que nos hagan sentir únicos.
Así, entre redes sociales, tecnologías varias y el consumidor como eje de la estructura del mercado algunos de los elementos que moldean las tendencias actuales son:
– La inmediatez: la velocidad a la que se producen los cambios nos hacen percibir que nunca nada está terminado, nos hemos acostumbrado a la mejora y a la actualización constante. Hemos pasado de un marketin off al marketing on (de lo real, de lo analógico, a lo digital). Las acciones, la comunicación en tiempo real es es muy valorada, de ahí el éxito de twitter o whatsup.
– Desencanto activo: la situación actual afecta a los estados de ánimo (estados de ánimo como tendencia) El usuario busca seguridad perteneciendo a una comunidad. Todo lo que aporte seguridad será muy valorado.
– Compra social: generar la unión de los consumidores para conseguir bajar los precios u obtener descuentos reporta un beneficio indirecto en la marca, ya que en la búsqueda de la oferta los usuarios realizan un trabajo de posicionamiento de la marca muy importante. Además, se la campaña ofrece pocas unidades y se agotan pronto se produce sensación de escasez, lo que aumenta el deseo de los usuarios de participar en próximas convocatorias.
– Marca personal: vivimos en una sociedad extremadamente competitiva en la que se refuerza el concepto de individualidad, el consumidor necesita reforzar su ego, la sociedad exige la diferenciación como individuo.
– Microsegmentación: definir muy bien tu target, tu consumidor o usuario objetivo e ir por el. Las marcas buscan al consumidor único, especial y específico.
– El ego: el individuo…el protagonista eres tu, el protagonista es el consumidor…descubre al “puto amo” de un grupo, a la autoridad en un tema, seducelo, hazle sentir especial y ya le tienes a él y a su grupo.
– Gamificación: la gente quiere disfrutar, pasarselo bien.
– Del 2.0 a la realidad, a la vida real…crear iniciativas online que finalicen en acciones reales.
– Confianza en otros consumidores. Toma de decisión en base a la opinión de otros consumidores, se cree más en lo que dice otro usuario que en lo que dice la marca.
– Descategorización: el cambio como eje.
Y recuerda, si tienes alguna pregunta o necesitas ayuda para poner tu negocio en marcha no dudes en consultarnos. Contamos con un excelente equipo de abogados dispuestos ayudarte en todo lo necesario para que logres tus objetivos.