El Gobierno va a intensificar la inspección a las empresas dedicadas al alquiler turístico como Airbnb, HomeAway, HouseTrip o Rentalia entre otras para intentar ponerle freno al fraude que se da en este mercado. Para ello, llevará un control trimestral de todas las actividades de estas empresas exigiéndoles mucha más información de la que aportan actualmente.

Esta actividad ha experimentado un boom en los últimos años y ya suma alrededor de un 30% más de plazas que la suma de hoteles, hostales y pensiones. El año pasado ya se lanzó alguna medida hacia los usuarios de estas plataformas advirtiéndoles que debían incluir en la declaración de la renta el dinero recibido por el alquiler turístico de sus viviendas.

Entre otros, algunos de los aspectos en los que se va a incidir son:

  • Identificar al  del titular de la vivienda o del del derecho “en virtud del cual se cede la vivienda”, si éste es distinto al titular verdadero.
  • Identificar todas las características del inmueble.
  • Notificar los detalles concretos de cada una de las operaciones que se realicen: número de días de alquiler de la vivienda y el precio que se paga al propietario.

Y es que muchas veces son las propias cadenas hoteleras disfrazadas de particulares las que arriendan sus viviendas a través de estas plataformas.

En el Consejo de Ministros del 29 de diciembre, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, anunció su intención de que esta reforma esté aprobada el próximo verano, pero será de aplicación para todos los alquileres turísticos posteriores al 1 de enero de 2018.

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