Según la revista Forbes.com.mx, la generación de los Millenials, es decir, los nacidos entre 1981 y 1995, muchos de los cuales han alcanzado la madurez con el cambio de milenio, presenta un cambio radical en el modelo de consumo con nuevas características, necesidades y demandas que tendrán una repercusión directa en las empresas. ¿Quieres saber cuáles son?
1.Son nativos digitales. Dominan la tecnología y en todos los aspectos de su día a día hay una pantalla de por medio. Prefieren Internet a la TV normal y es en la red donde ven las películas y los programas de TV. Por lo tanto ni el Prime Time ni la publicidad clásica les va a llegar.
2. Usan varios dispositivos a la vez. Es decir, tienen un comportamiento multitasking y en algunos países pasan cerca de 7 horas diarias conectados a la red. Las empresas deben utilizar una amplia gama de canales y dispositivos y mantener una comunicación y experiencia de cliente consistente y bien orquestada entre ellos. Es lo que se denomina omnicanalidad, no se trata sólo de poder interactuar a través de cualquier canal, sino de poder cambiar de uno a otro (o incluso utilizar varios a la vez). Las estrategias integradas (on y offline), la concepción multiplataforma y la narrativa transmedia se impondrán en la comunicación.
3.Son nomófobos y adictos a las app. Su vida es móvil y su pantalla principal de entrada a la Red es ya una pantalla móvil. Este colectivo ha hecho de las pantallas de proximidad su acceso de referencia para la socialización, el trabajo y el ocio, integrándolas completamente en su vida cotidiana. Son adictos al móvil, sienten la necesidad de una constante conectividad. Las demanda de los Millennials está impulsando el extraordinario crecimiento de las aplicaciones móviles.
4.Son extremadamente sociales. La inmensa mayoría tiene perfiles en redes sociales. No son sólo un medio de comunicación para ellos sino una parte íntegra de su vida social. Consultan, comparten y comentan en ellas todas sus experiencias.
Son consumidores activos y antes de comprar buscan y escuchan opiniones, generan y comparten contenidos y son muy sensibles a su experiencia online. Si la experiencia con una empresa o servicios es positiva suelen compartirla y recomendarla y se fían más de la opinión de sus amigos que de la emitida por las propias marcas para tomar decisiones de compra.