Para que una empresa funcione correctamente, es imprescindible que conozca a sus competidores. Internet ha facilitado esta tarea. Como ejemplo de ello, podemos afirmar que el 77% de las empresas turísticas utiliza la Red para estudiar a su competencia.

También que existen herramientas digitales que se dedican exclusivamente a analizar al resto de empresas que luchan por una porción de tu mismo mercado. Sin embargo, conocer a los competidores no garantiza una mejoría. Lo realmente importante es diferenciarse de ellos.

En esta ocasión, hemos utilizado como inspiración este post de Javier Megías, CEO de STARTUPXPLORE y consejero de startups. Conoce cuáles son las tres principales formas de diferenciarse de la competencia.

1. Ser el más barato. Esta es la solución por la que apuestan la mayoría de empresarios. No obstante, esto implica numerosas variables: producción de grandes cantidades, procesos muy optimizados, altas inversiones en tecnología… Por todos estos motivos, no suele ser la mejor opción para empresas que acaban de nacer. Es la estrategia que utilizan Amazon o Aliexpress, pero debemos ser realistas: no está al alcance de todas las compañías.

2. Ser el mejor. Consiste en crear el producto perfecto para un determinado mercado. Javier Megías lo define como “batir al líder” del sector “con un producto mejor que el suyo”, pero advierte: “Ser mejor que el líder del mercado implica competir usando sus reglas”. Para Megías, ser el único no es una opción adecuada. El líder no tiene por qué estar en lo cierto y es un error competir con él desde su propio punto de vista.

 3. Ser el único. Busca una solución única para ese problema que quieres resolver. Piensa en el cliente. Habla con él, adáptate a sus necesidades y ofrécele un producto (o un servicio) que nadie pueda igualar. “Ser el único implica olvidarnos de lo que sabemos y salir a la calle, al mundo real y comprender realmente lo que necesita el cliente”, asegura Javier Megías.

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