Esta semana nos hemos topado con este artículo en el blog de Infoempleo que nos parece que da algunas claves importantes en relación a ese concepto tan de moda que llamamos Emprendedores y del que ya hemos comentado alguna cuestión en este mismo blog.
En los últimos años se ha generalizado el término “emprendedores” hasta tal punto que posiblemente se esté generando una nueva burbuja en torno a dicho concepto. Se acaba de aprobar una Ley de Emprendedores y ya existen hasta los reality shows sobre esta figura. Pero, ¿en qué se diferencia el empresario o el autónomo del emprendedor? ¿por qué cuando oímos hablar de “emprendedores” todos pensamos en empresas tecnológicas o vinculadas a internet? ¿acaso sólo se emprende a través de startups?
Está claro que son las más cool pero ahora mismo hay mucha gente montando negocios por necesidad. Estas personas optan por el autoempleo ante la falta de perspectivas en el mercado laboral y como alternativa a cruzarse de brazos o vivir del paro. Y no se trata de empresas en estos casos vinculadas a lo tecnológico sino al consumo. Esta situación supone un riesgo considerable sobre todo si tenemos en cuenta que los mercados no se recuperan y el consumo sigue bajo mínimos.
Los emprendedores no van a acabar con el paro. Porque lo que hace falta son empresas más grandes y competitivas a nivel mundial. Pero al menos pueden cambiar la mentalidad española y conseguir un cambio a largo plazo. Eso sólo se conseguirá si desde hoy se aprecian las posibilidades del autoempleo, se incentivan las ganas de hacer cosas, se reduce el miedo al fracaso y se entiende que no se puede triunfar sin equivocarse antes (muchas veces).
Imagen: Pompas de jabón (Flickr – CC)
Esta muy bueno el análisis, gracias por compartir este tipo de información