Un estudio publicado en el blogsalmon.com basado en el Índice Doing Business sobre España revela que las cinco principales trabas para iniciar un negocio en nuestro país son:
1.La apertura de una empresa. El número total de procedimientos necesarios para inscribir una sociedad, que interacciona terceras partes como organismos abogados auditores o notarios, se resume en 7, mientras que, son 4,7 los procedimientos medios en los países de la media de la OCDE. El tiempo que se tarda en la realización de estos trámites y las elevadas tarifas que hay que pagar también nos sitúan en clara desventaja frente al resto de países.
2.El manejo de los permisos de construcción. Los procedimientos, el tiempo y el coste para construir un almacén son uno de los grandes problemas a los que se tiene que enfrentar el empresario. Los requisitos y trámites son interminables.
3.La obtención de electricidad para el negocio. El índice de Doing Business clasifica España, en base a la facilidad de obtención de electricidad, en el puesto 74 del ranking mundial. Esta posición se debe a la gran ineficiencia regulatoria y el alto coste que supone. Además, la duración en promedio que una empresa necesita para obtener el suministro eléctrico es un total de 107 días, 30 días más de los necesarios en base a la media de los países de la OCDE.
4.La obtención de crédito. En nuestro país hay un problema de falta de capacidad de la autoridad bancaria, en este caso del Banco de España, para recabar información sobre la solvencia de los prestatarios. Mientras que en los países de la OCDE la cobertura de registros públicos, como porcentaje de adultos,el 66,7%, en España, la cobertura se deslizan hasta 14,1%.
5.El pago de impuestos. Los impuestos que una compañía de tamaño medio debe pagar o retener al año, junto con las complicaciones de las medidas administrativas sobre el pago de impuestos.Estas medidas incluyen el número de pagos un nuevo empresario debe realizar, el número de horas de preparación requeridas, la declaración y el pago de éstos.
Se trata de importantes lastres burocráticos que, a nivel mundial, nos sitúan por detrás de países con una renta per cápita inferior a la nuestra como Lituania. Letonia, Portugal o Polonia. En el extremo opuesto, el Índice Doing Business asegura que los modelos regulatorios de mayor éxito para favorecer los negocios son: Singapur, Nueva Zelanda y Dinamarca.